La distinción más básica en cualquier programa de mantenimiento es entre mantenimiento preventivo y mantenimiento correctivo. Todos los equipos hacen algo de ambos. La pregunta estratégica es la proporción: cuánto del trabajo es planificado contra cuánto es reactivo.
La diferencia en una tabla
| Mantenimiento preventivo | Mantenimiento correctivo | |
|---|---|---|
| Cuándo | Antes de la falla | Después de la falla |
| Disparador | Calendario, uso, condición | Avería real |
| Planificación | Sí | No |
| Costo unitario | Bajo a medio | Alto (3-5x más que el preventivo) |
| Impacto operativo | Programado | Disruptivo |
| Riesgo de daño colateral | Bajo | Alto |
| Demanda de inventario | Predecible | Impredecible |
| Estrés en el equipo | Bajo | Alto |
Cuándo conviene cada uno
Preventivo
- Activos críticos cuya falla detiene la operación o pone en riesgo la seguridad.
- Equipos con patrones de falla conocidos y cadencia predecible.
- Industrias reguladas donde se exige documentación periódica (alimentos, farma, salud, aviación).
- Cuando el costo de una falla supera el costo del mantenimiento planificado.
Correctivo
- Activos de baja criticidad cuya falla no disrumpe la operación.
- Equipos baratos de reemplazar donde el mantenimiento preventivo cuesta más que el activo mismo.
- Cuando no existe un patrón de falla predecible y la prevención no aporta valor.
La proporción saludable
El consenso de la industria es que una operación madura tiene una proporción de aproximadamente 70-80% preventivo y 20-30% correctivo. Los equipos que están por encima del 50% correctivo suelen estar atrapados en un ciclo reactivo: las emergencias consumen el tiempo que se necesitaría para planificar, lo que genera más emergencias.
El camino para salir de ese ciclo casi siempre requiere:
- Un registro completo de activos con criticidad.
- Plantillas de PM definidas para los activos críticos.
- Un CMMS que genere y rastree las órdenes automáticamente.
- Disciplina del equipo para ejecutar los PMs incluso cuando "no parece urgente".
Y los otros tipos
Esta comparación se enfoca en los dos básicos, pero existen niveles intermedios:
- Mantenimiento predictivo: basado en datos del activo (sensores, vibración, termografía). Aún más eficiente que el preventivo si se hace bien.
- Mantenimiento prescriptivo: el sistema no solo predice la falla sino que recomienda la acción específica. Requiere mucha madurez de datos.
La progresión natural de un equipo es correctivo → preventivo → predictivo → prescriptivo. La mayoría de las operaciones LATAM están en el salto de correctivo a preventivo, y ese es exactamente donde un CMMS genera más valor.